ALAIN
SCHROEDER

PHOTO
AWARD
FINALIST

FLying warriors

Considerada «la madre de las artes marciales», el kalaripayattu, normalmente denominado kalari, es un deporte de combate físico muy arraigado en rituales religiosos y valores morales.

La fortaleza, la flexibilidad y la concentración necesarias para dominar las numerosas técnicas (armas de madera y metal y combate sin armas) exigen una disciplina inquebrantable, trabajo en equipo y años de formación con un gurukkal (maestro) experto. Debe aprenderse un conocimiento profundo de la anatomía y los puntos vitales del cuerpo, así como técnicas de masaje y el uso de la medicina tradicional ayurveda para mantener la flexibilidad y tratar las lesiones. Las sesiones de entrenamiento suelen ir seguidas de masajes que mejoran el compañerismo entre los estudiantes. Llevando un simple taparrabos de algodón y cubiertos de aceite de hierbas, el entreno tiene lugar en el kalari, un recinto de 21 x 42 pies con un suelo lleno de suciedad y un tejado tradicional de paja. Es deporte en su forma más primaria. Tanto la práctica como el combate empiezan y terminan con una serie de saludos a diversas deidades relacionadas con el kalari y el gurukkal, que es reverenciado por sus estudiantes. Desde los 7 años, tanto niños como niñas practican esta explosiva arte marcial que modela tanto el cuerpo como la mente y produce jóvenes con valores morales y espirituales excepcionales.